mobbing acoso laboral

El acoso moral en el trabajo es algo mucho más recurrente en España de lo que podemos pensar en un principio. Los estudios hablan de más de dos millones de trabajadores afectados por esta epidemia. En muchos de los casos, es un mal silencioso pues el trabajador no tiene muy claro lo que le está sucediendo ni tampoco sabe muy bien cómo debe proceder. El número creciente de casos que aparecen en los medios de comunicación ha puesto de manifiesto un problema subyacente en nuestra sociedad que cada día se incrementa tanto en incidencia como en gravedad, convirtiendo el Mobbing en un tipo de maltrato cada vez más frecuente y alarmante en nuestro país. Cuando hablamos de acoso psicológico en el trabajo nos referimos a la falta de respeto y de consideración del derecho a la dignidad del trabajador a través de diversos tipos de estrategias de acoso como pueden ser insultar, gritar, sobrecargar de trabajo, amenazar, discriminar, difamar, ridiculizar, invadir la privacidad, etc.

Mobbing: ¿fácilmente identificable?

Este tipo de acoso es fácilmente identificable desde un punto de vista objetivo, pues siempre acaba siguiendo el mismo patrón. Suele empezar con un cambio brusco y repentino de la relación entre el acosador y la víctima. La relación, antes neutra o incluso positiva, se vuelve negativa. Al principio, el acosado se cuestiona a sí mismo preguntándose ¿Qué habré hecho mal? o ¿Por qué me hace a mí esto? La víctima analiza la situación una y otra vez en busca de explicaciones, respuestas que acaban derivando en sentimientos de vergüenza y culpabilidad. El hostigador, movido por los celos, la competición, la amenaza o la envidia persigue de forma sistemática a su víctima con el objetivo de anularla a nivel psicológico. Frases del estilo ¡Todo lo haces mal!, ¡Eres un inútil! o ¡No sirves para nada! resuenan en los oídos del trabajador afectado, hasta tal punto que éste acaba creyendo que realmente ha cometido fallos y errores imperdonables, y termina sintiéndose responsable y merecedor de su castigo. En la mayoría de los casos, acaba somatizando la tensión psíquica en malestares y dolencias físicas. La percepción de los demás trabajadores e incluso amigos y familiares, en muchos casos es que el acosado exagera o, en el caso de que realmente se acontezcan los hechos narrados por éste, seguramente se los ha buscado. El deterioro de la víctima tanto a nivel de salud como a nivel social se evidencia más y más conforme avanza el acoso. Llegará un punto en que el trabajador estará tan alterado a nivel emocional que empezará a tener dificultades para desarrollar su trabajo eficazmente, motivo que servirá al acosador para incrementar sus estrategias de acoso. Lo más probable es que llegue un momento que la víctima ya no podrá seguir manteniendo una relación laboral normal y empezará a incurrir en una sucesión de bajas por ansiedad y depresión resultado del estrés percibido en su lugar de trabajo. A la larga, el acosado, impotente y desesperado abandonará su puesto laboral o será despedido de forma procedente debido al bajo rendimiento en su trabajo.

¿Cómo debemos actuar ante la sospecha de Mobbing?

Ante la sospecha de estar padeciendo acoso moral en el trabajo no debemos precipitarnos. Es muy importante que nos asesoremos bien y actuemos con cautela, pues las consecuencias de este tipo de maltrato pueden ser devastadoras a nivel personal, emocional, económico, familiar y social.

  1. Primero de todo, contactemos con un abogado especialista en la materia. Éste nos informará de nuestros derechos y de las posibilidades de actuación. Es importante saber que, una vez se está produciendo una situación de Mobbing, en la mayoría de los casos, la única opción realista será la finalización de la relación contractual con la empresa. Por lo tanto, es primordial estar bien informados y preparados para que esta salida sea lo más justa y beneficiosa para nosotros. Un buen abogado siempre dirá lo mismo: lo importante no son los hechos si no lo que puedas demostrar. Nos pedirá que recopilemos pruebas incriminatorias del acoso tales como e-mails, documentos escritos, grabaciones, material físico y testimonios. También solicitará informes psicológicos periciales que confirmen a nivel objetivo las secuelas psicológicas producidas por el acoso recibido. Pensad una cosa, contra antes pidamos ayuda a un profesional, mejor será nuestra respuesta y mayores nuestras posibilidades de éxito.
  1. Consultemos a un psicólogo o a un psiquiatra. Ni los más fuertes pueden evitar las consecuencias emocionales de un acoso psicológico laboral. Este tipo de maltrato es devastador, demoledor y destruye a la persona lentamente sin que ésta a penas se dé cuenta de ello. La triste realidad es que la víctima de este proceso tarda un promedio de entre 15 y 18 meses en percibir lo que le está sucediendo, aunque no es así en todos los casos. Es imprescindible que un profesional nos guíe y acompañe en este proceso y que tratemos lo más rápidamente las secuelas psicológicas que acompañan este tipo de situaciones. El acosado empieza por cuestionarse, para después culpabilizarse y finalmente padecer un Trastorno por Estrés Postraumático después de la exposición continuada a un tipo de maltrato en el trabajo del que no ha podido y no ha sabido defenderse. En la mayoría de los casos la víctima queda emocionalmente anulada, con autoestima prácticamente inexistente y muy inestable a nivel global.

¿Cómo combatir el acoso psicológico laboral?

Para poder combatir esta plaga es muy importante informar y concienciar a la población sobre estos temas, pues, de entrada, sólo con el conocimiento se puede luchar ante tales injusticias. Las personas debemos conocer nuestros derechos como individuos y como trabajadores y debemos aprender a defendernos y a contraatacar. Si giramos la cabeza ante estos problemas, estamos colaborando de forma pasiva e indirecta a que este mal se cronifique y se perpetúe. Como sociedad es nuestra responsabilidad denunciar y combatir las injusticias para así poder mejorar nuestra calidad de vida y la de los más débiles que nos preceden y no pueden defenderse por sí mismos.

Dr. Romeu colabora en asuntos legales con el despacho Fontelles Advocats, referencia en acoso laboral o mobbing.