Dr.Romeu y Asociadas · Blog · Psicología : ¿Cómo nos afecta la niebla a nivel psicológico?
niebla

De las actividades meteorológicas que más afectan a las personas, sobre todo en su estado anímico, la niebla y el viento serían las dos que encabezarían la lista, aunque, cada una de ellas por motivos diferentes. En el caso de la niebla, el problema principal está relacionado con la luz.

La niebla es un fenómeno meteorológico que consiste en nubes muy bajas, cerca o a nivel del suelo y formadas por partículas de agua de pequeño volumen en suspensión y que producen una visibilidad de menos de 1 km.

Ciclo circadiano y estado de ánimo

Entre los mecanismos del cuerpo para regular el estado de ánimo, existe el ciclo circadiano que, justamente, gestiona los ciclos de la noche y el día. El cerebro se percata del momento del día a través de la luz y, dependiendo de la hora que sea, se producen diferentes hormonas y/o neurotransmisores.

Cuando hay niebla, ésta tapa la luz del sol y crea la sensación de que estamos en un momento más tardío del día, aproximándonos a la noche. Este fenómeno engaña a nuestro cerebro haciéndole creer que es más tarde de lo que es en realidad y esto perturba el ritmo circadiano. En consecuencia, se altera el proceso de fabricación de hormonas y neurotransmisores relacionados.

Consecuencias: Depresión, distimia y ansiedad

Cuando se alteran estas hormonas y neurotransmisores, pueden empezar a aparecer consecuencias de tipo biológico en nuestro estado de ánimo. Por ejemplo, diferentes tipos de depresión mayor o menor, como la distimia(trastorno del estado de ánimo leve), ansiedad, etc.

Los síntomas más típicos son alteraciones en el sueño y en el apetito, sentimiento de tristeza o melancolía, cansancio o fatiga, falta de energía, agitación interna o apatía. También somatizaciones, como dolores de cabeza, migrañas, tensión, o dolores musculares.

¿Cómo combatirlo?

  • Otro tratamiento eficaz, es tomar un tipo de antidepresivo que justamente, estimula la creación de melatonina igual que lo hace la luz solar. Estamos hablando de la Agomelatina o, en su forma comercial, el Valdoxan.
  • Estos aparatos, realmente funcionan, cuando la alteración está producida por la disminución de la luz solar. Basta con que la persona tome baños de luz a diario durante unos treinta minutos y, en poco tiempo, el ciclo circadiano se regulará de nuevo.
  • Existen, en las farmacias, cápsulas de melatonina que podemos ingerir, pero el problema es que esta substancia no se absorbe bien y además, le es muy difícil traspasar la barrera que tiene el cerebro para protegerse de las infecciones. Por lo tanto, tomar melatonina en píldoras es poco efectivo. La manera más eficiente es producirla directamente en las estructuras del cerebro que tienen esta función.
  • Las máquinas lumínicas, a través de la luz que proyectan, actúan enviando información a la hipófisis y a la glándula pituitaria provocando la segregación de melatonina (que es la hormona principal que regula el ciclo día/noche).
  • Para poder combatir este tipo de alteraciones del estado de ánimo, son muy útiles las técnicas de tratamiento lumínico, como las que se utilizan en los países nórdicos para la depresión. Se trata de unas lámparas especiales que proyectan luz azul. Este tipo de luz no es de color azul, sino que se denomina así porque, de los aspectos lumínicos de la luz, el azul es el que predomina más. Es un tipo de luz muy parecida a la que proyecta el Sol en cuanto a la luminiscencia pero sin los rayos ultravioletas que pueden ser perjudiciales.
  • A nivel psicológico, puede ser útil avanzar la hora de despertar-se e intentar realizar actividades físicas al aire libre cuando sale el Sol, buscando espacios dónde no haya niebla. Por ejemplo, en ciudades de Cataluña como Vic o Lérida, recomendaría que las personas afectadas intentaran desplazarse de excursión cerca del mar. En países como Finlandia u otros que estén cerca del círculo polar ártico, es más complicado, pues, en estos sitios, pueden pasar fácilmente períodos de seis meses con luz Solar y otros seis, en la más absoluta oscuridad de la noche.
  • También, será útil la psicoeducación, explicando muy bien a la persona afectada el porqué de su malestar.
  • Finalmente, se puede trabajar la autoestima en terapia y la creación de recursos personales para poder luchar mejor contra la sintomatología depresiva o ansiosa.

Helena Romeu Llabrés

Psicóloga Clínica