Este debate contiene 1 respuesta, tiene 2 mensajes y lo actualizó  DrRomeu hace 3 años, 6 meses.

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  • #1001

    Shin
    Participante

    Hola, gracias por brindarme la oportunidad de exponer mi caso.

    Sufrí cancer testicular con 20 años (actualmente tengo 30). Para la curación del mismo, me extirparon el testiculo derecho, me sometieron a sesiones de quimioterapia, y me realizaron una linfadenectomía retroperitoneal que me dejó como secuela eyaculación retrógrada.

    Tiempo después, me diagnosticaron depresión mayor, por lo que comencé un tratamiento con antidepresivos. A los 27 años empecé una relación con una chica, y durante la misma tuve que visitar a mi médico por problemas de erección. Me dijo que podría tratarse de un problema derivado de los tratamientos y cirujías contra el cáncer, un efecto secundario de los antidepresivos, o algo meramente psicológico (él apostaba más por esta última opción). Abandoné los antidepresivos (ya llevaba varios años de tratamiento), y la cosa mejoró, pero tras algunos años con mi pareja, noté que lo que ocurre es que tras tener un orgasmo, me cuesta mucho excitarme sexualmente los siguientes días, con los consiguientes problemas de erección, e incluso con molestias ante ciertos intentos de estimulación en el pene, como si se tratara de un periodo refractario muy largo. Al cabo de varios días, puedo volver a excitarme sin problemas.

    Tengo dudas sobre lo que me ocurre. ¿Podría venir a raíz del cáncer y las operaciones y tratamientos que he sufrido? ¿Se trata solamente de algo psicológico? ¿Simplemente es normal que ocurra esto con el paso de los años?

    Realmente, lo que sí noto es que tras la enfermedad necesito bastante más estímulos para excitarme que antes de la misma, cosa que tal vez sí es normal con mi edad actual, pero lo que veo raro es que para mí sea prácticamente una utopía tener sexo más de una vez el mismo día, e incluso a lo largo de dos o tres días.

    Gracias por adelantado.

  • #1004

    DrRomeu
    Participante

    No vemos, en principio, ningún impedimento físico; de hecho actualmente hay capacidad para la excitación y el orgasmo lo cual elimina casi todo el abanico de posibles causas orgánicas.

    El periodo refractario, tan largo, así como la necesidad de un mayor estímulo, parecen tener causa psicológica. Para mayor seguridad sería interesante analizar el nivel de testosterona.

    Vale la pena una evaluación psicológica en un centro donde se trabajen problemas de sexología.

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