Dr.Romeu y Asociadas · Blog · Ansiedad : 7 Mitos sobre la ansiedad y los ataques de pánico

Se dicen muchas cosas sobre la ansiedad. Algunas son ciertas pero la mayoría de ellas son falsas y no ayudan a una mayor comprensión y aceptación de la ansiedad, sino todo lo contrario, patologizan y alimentan el miedo respecto a este trastorno.

Qué es cierto y qué no sobre la ansiedad

En este breve artículo vamos a desmontar algunos de estos mitos dando una explicación alternativa.

  1. LA ANSIEDAD ES “MALA”

La ansiedad de per se no es “mala”, para empezar es un estado “normal” que todo el mundo siente o ha sentido en algún momento de su vida. Aparece en situaciones estresantes o peligrosas ya que su función es preparar al cuerpo para una respuesta rápida de huida, defensa, lucha etc. Por lo tanto, la ansiedad es una reacción adaptativa y útil de nuestro cuerpo ante situaciones que exigen una especial atención o que suponen un reto como, por ejemplo, una entrevista de trabajo importante.

Esta ansiedad es buena: nos ayuda a estar alerta, a prepararnos las cosas para ir seguros y a estar pendientes de las reacciones. Si no estuviéramos nada nerviosos seguramente bajaríamos la guardia y podríamos cometer errores por estar poco alertas. Eso sí, cuando esta ansiedad es tan intensa que nos bloquea, nos hace pasarlo mal o nos hace querer evitar situaciones, ya no se considera adaptativa.

  1. ME PUEDO MORIR DE UN ATAQUE DE ANSIEDAD

Las palpitaciones y taquicardia experimentadas durante los ataques de pánico pueden conducir a pensar que uno va a tener un ataque cardíaco. Estas reacciones son una parte normal de la respuesta de emergencia del organismo ante una situación que se considera peligrosa, debida a una activación del sistema nervioso simpático. Por lo tanto, estas reacciones son una consecuencia de una activación emocional, no de que se esté sufriendo un infarto.

Hay que saber que un ritmo cardíaco elevado no es peligroso en absoluto a no ser que alcance valores muy altos (200 pulsaciones por minuto). Así pues, los ataques de pánico no pueden dañar el corazón ya que las pulsaciones máximas oscilan entre 120-130 por minuto, una frecuencia similar a la que ocurre al hacer ejercicio moderado.

  1. ME PUEDO LLEGAR A AHOGAR EN UN ATAQUE DE ANSIEDAD

Es prácticamente imposible asfixiarse en un episodio de ansiedad, aunque las sensaciones corporales sean las mismas de cuando te estás ahogando, esto realmente no es así y se explica por el siguiente mecanismo:

En un momento de mucha ansiedad tendemos a respirar más rápidamente; esto una respuesta de alerta del cuerpo ya que se necesita más oxígeno si se va a luchar, correr, etc. Pero la mayoría de situaciones en las que tenemos ansiedad no requieren un esfuerzo físico y esto provoca un estado de hiperventilación (se respira más aire del que necesitamos). Esto provoca una sensación falsa de falta de aire.

Sin embargo, es imposible asfixiarse durante un ataque de ansiedad y los intentos de compensar la percepción de falta de aire solo aumentan esta sensación de ahogamiento. Lo que hay que hacer es respirar lo más lentamente y regularmente que se pueda, para que la sensación de ahogo vaya pasando poco a poco, a medida que uno se va tranquilizando y la respiración vuelve a ser normal.

  1. ME PUEDO DESMAYAR SI TENGO MUCHA ANSIEDAD

En una crisis de ansiedad uno puede sentirse mareado, con vértigo o sensación de inestabilidad, y esto puede hacer que algunas personas tengan miedo a desmayarse o a perder el conocimiento.

Sin embargo, la probabilidad de que esto ocurra es mínima. Para que haya un desmayo se requiere que exista una bajada notable de presión arterial y un descenso del ritmo cardíaco. No obstante, cuando se experimenta una elevada ansiedad ocurre todo lo contrario ya que aumenta el ritmo cardíaco y la tensión.

El mareo es explicado por una reacción de emergencia del cuerpo, pues el corazón envía más sangre hacia los músculos (sobre todo en las extremidades, preparadas para correr o  luchar) y por lo tanto hay menos sangre en el cerebro.

Pero el mareo no implica desmayo prácticamente nunca. Solo hay que responderse a esta pregunta: ¿Siempre que te mareas te acabas desmayando? También uno puede pensar en las anteriores situaciones en las que uno se ha desmayado para ver que esto ocurrió por otras causas: bajada de tensión, hipoglucemia, un virus, cambios hormonales… Y se pueden comparar también las sensaciones que precedieron este desmayo para ver que son muy diferentes de las sensaciones de un ataque de pánico.

Aun así, hay un pequeño porcentaje de gente que se desmaya en situaciones de estrés, pero esto es explicado por el Síndrome Vasovagal (regulación defectiva del Sistema Nervioso Autónomo) que solo lo padece un porcentaje muy reducido de la población.

  1. ME PUEDO VOLVER LOCO EN UN MOMENTO DE MUCHA ANSIEDAD

Algunas reacciones durante los ataques de pánico pueden conducir a pensar que uno se va a volver loco. Por ejemplo: irrealidad, visión borrosa, confusión, etc. Sin embargo solo son signos de la reacción de emergencia del cuerpo en una situación considerada peligrosa y no tienen nada que ver con la locura.

En un  momento de mucha ansiedad se puede llorar, gritar, temblar, pero nunca “volverse loco” pues es una cosa temporal que le puede pasar a mucha gente y nada grave que no tenga solución. Este estado no tiene nada que ver con la esquizofrenia u otros trastornos psicóticos, y es imposible desencadenar estas patologías de un ataque de pánico.

  1. VOY A PERDER EL CONTROL

Algunas personas creen que van a perder el control durante los ataques de pánico (quedarse totalmente paralizado y no ser capaz de moverse, hacer cosas extrañas o ridículas, correr sin rumbo, gritar, proferir obscenidades, romper objetos o hacerse daño a sí mismo o a otros), pero esta creencia no corresponde con la realidad.

Cuando uno tiene un ataque de pánico no pierde el control. Aunque es posible que haya una sensación de confusión o irrealidad, siempre se conserva la capacidad de pensar y actuar con el fin de ponerse a salvo. La reacción de emergencia no produce parálisis ni va dirigida a hacer daño ni a sí mismo ni a personas que no constituyen ninguna amenaza.

  1. SI TENGO ANSIEDAD ES QUE ALGO MUY MALO VA A PASAR

Esto es simplemente falso. Aunque puede que en algún momento la ansiedad haya aparecido tras un desencadenante  peligroso (un accidente de tráfico por ejemplo), la ansiedad también puede aparecer aunque no haya ninguna situación peligrosa o estresante. Por ejemplo, sensaciones corporales producidas por otra causa (por ejemplo: estrés, enfermedad, cambios hormonales, drogas, ejercicio, tabaco, fatiga, falta de sueño) pueden ser por si solos desencadenantes de un episodio de ansiedad elevada.

Magalí Andreu
Psicóloga



  • Coral

    Me ha gustado mucho leer todas estas reflexiones, xq andaba buscando información xla red sobre la ansiedad ya q estaba sintiendo un ataque de panico y mientras leia me he ido calmando un poco, uno de mis problemas son las extrasistoles que me causan la ansiedad