adiccion masturbacion

Saber si somos adictos a algo, una sustancia como el tabaco o una conducta como la masturbación es muy sencillo.

Cualquier adicción comporta:

  1. “Necesidad compulsiva”  (“craving” en el nombre original inglés). En el caso que nos ocupa, necesidad de masturbarse. No solamente “tener ganas de masturbarse” sino NECESIDAD  de hacerlo, con aumento de la ansiedad si no lo hago.
  2. “Abstinencia”, síntomas de desasosiego y nerviosismo si no puedo masturbarme .
  3. “Incremento de la conducta adictiva”: cada día me masturbo más, tengo cada vez más necesidad de hacerlo.
  4. “Contaminación de mis otras actividades”: como dedico más tiempo a masturbarme, dejo de hacer otras cosas que para mí sería necesario hacer.
  5. “Incapacidad para controlar” aunque sé que debería hacerlo. Por más que intento no masturbarme, acabo haciéndolo.

Como veis no hemos hablado de número de veces. No es que no importe; en las adicciones aumenta la frecuencia de la conducta adictiva, pero esta es distinta según las personas. Lo más concluyente es la suma de los cuatro elementos anteriores.

En ciertos casos, la masturbación adictiva puede sustituir otras actividades sexuales. Hay personas que solamente  son capaces de satisfacerse sexualmente mediante la masturbación, y dejan de interesarse por las relaciones interpersonales.

Masturbarse  es algo natural  y debe ser satisfactorio. Solamente si se convierte en una necesidad malsana, que convierte a la persona en esclava, requiere un apoyo profesional como cualquier otra adicción.


Helena Romeu

Psicóloga

Nº colegiado: 19543