Tipos de antidepresivos

A continuación expondremos ejemplos de los antidepresivos más relevantes desde sus inicios hasta la actualidad. En ningún caso, los ejemplos o recomendaciones que proponemos deben ser utilizados por pacientes para orientar su tratamiento. Este debe estar siempre supervisado y guiado por un Psiquiatra.

Opioides

Algunos opioides se usaron como antidepresivos ocasionales hasta mediados de los años 1950, época en que dejaron de utilizarse por su naturaleza adictiva, al tipo de efectos secundarios y a la aparición de los primeros fármacos antidepresivos.

IMAO

Los antidepresivos empezaron a utilizarse en al año 1955. Anteriormente, no había tratamiento específico para la depresión, a parte de los opioides. Los primeros que se utilizaron fueron los inhibidores de la monoaminoxidasa (IMAO). Su mecanismo de acción consiste en bloquear esta enzima (encargada de destruir la serotonina o la noradrenalina), de manera que se impide la destrucción de los neurotransmisores encargados de transmitir las respuestas adaptativas al estrés en las conexiones neuronales que conectan el lóbulo prefrontal y la amígdala. El problema es que, como no se destruye la adrenalina (hormona del estrés que se libera juntamente con las respuestas adaptativas al estrés: huída o ansiedad, agresividad y refugio o depresión), el paciente puede intoxicarse con su propia adrenalina. Además, pueden producir muchos efectos secundarios como mareos, sequedad de boca, dolor de estómago, dificultad para orinar, alteraciones en el sueño o efectos secundarios de tipo sexual. Pueden  causar presión arterial alta cuando se combinan con ciertos alimentos y bebidas u otros medicamentos que también aumentan indirectamente estos neurotransmisores. Aunque los IMAO pueden ser efectivos para algunas formas de depresión  cuando otros medicamentos no han funcionado, este tipo de tratamiento era experimental y en cierto modo peligroso, por lo que, a día de hoy, prácticamente no se utiliza. Algunos ejemplos de IMAO: isocarboxazida (Marplan), selegilina (Emsam, Eldepryl, Zelapar), tranilcipromina (Parnate), fenelzina (Nardil).

Tricíclicos (ATC) y tertracíclicos

En 1957 el Laboratorio Geigy sintetizó el Tofranil (imipramina), en un intento de fabricar un nuevo medicamento para la esquizofrenia (partiendo de otro fármaco que estaba indicado para esta enfermedad). Lo llamaron tricíclico ya que su estructura molecular está formada por tres ciclos de benzol. Cuando lo dieron a los psiquiatras para que lo probaran en sus pacientes, estos dijeron que no funcionaba e incluso que empeoraba la sintomatología. Roland Kuhn (psiquiatra suizo) les dijo que el medicamento si bien cierto no funcionaba como antipsicótico sí que causaba un efecto antidepresivo. En el Congreso Mundial de Psiquiatría de Viena dos años después, Khun presentó un trabajo sobre la imipramina, sin la aprobación de Geigy, demostrando sus efectos antidepresivos. Los psiquiatras de la Unión Soviética, que no tenían leyes de royalties ni de derechos, empezaron a sintetizar imipramina y a hacer experimentos, consiguiendo resultados muy favorecedores. Poco después, los americanos sintetizaron amytriptilina (triptizol). Al ser de los más antiguos y al causar numerosos efectos secundarios como estreñimiento, boca seca, aumento de peso, sedación, dificultad para orinar y efectos secundarios de tipo sexual, no acostumbran a ser de primera elección. No se dan a gente mayor ni a personas que tienen presión arterial baja o ciertos problemas cardíacos. Algunos ejemplos de Triciclicos son: clomipramina (Anafranil), doxepina (Silenor, Zonalon), trimipramina (Surmontil), desipramina (Norpramin), maprotilina, nortriptilina (Pamelor, Aventyl), protriptilina (Vivactil), amoxapina.

Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina (ISRS)

La mayoría de médicos utilizan este tipo de antidepresivos como primera elección en el tratamiento de la depresión debido a que son muy específicos (solo actúan como antidepresivos), son seguros y alivian la depresión en la mayoría de las personas. Su mecanismo de acción consiste en impedir la destrucción y recaptación de la serotonina en la sinapsis neuronal. Aun así, también pueden causar efectos secundarios como enlentecimiento de la respuesta sexual. Determinadas personas, cuando toman ISRS, tienen como efecto secundario  cansancio o sueño. En estos casos, es mejor detener el tratamiento y sustituirlo por IRSN. Algunos ejemplos de ISRS:

  • Citalopram (Seropram, Celexa), escitalopram (Cipralex, Esertia, Lexapro): acostumbran a ser las primeras elecciones de los médicos de cabecera. El escitalopram es más potente, aproximadamente el doble que el citalopram.

  • Fluoxetina (Prozac, Sarafem): El más antiguo y de precio más económico. Muy eficaz en síntomas de tipo obsesivo, tiende a quitar el apetito. Muy utilizado en casos de bulimia. Muy efectivo en síntomas relacionados con la fobia social. Tiene un poco de efecto noradrenérgico, por lo que es una buena  elección en depresiones con sintomatología anérgica.

  • Paroxetina (Paxil): El más serotoninérgico, muy indicado para la ansiedad. Es el ISRS que se absorbe y elimina más rápido, por lo tanto, si el paciente olvida una toma, notará su ausencia  más rápido. Es muy efectivo pero puede dar efectos secundarios molestos por su componente altamente serotoninérgico.

  • Sertralina (Besitran, Zoloft): Muchas veces se utiliza en depresiones infantiles de igual forma que la fluoxetina.

  • Fluvoxamina (Luvox): Se usa muy a menudo en depresiones con gran componente obsesivo.

Inhibidores selectivos de la recaptación de serotonina y norepinefrina (IRSN)

También llamados duales, muchas veces son antidepresivos de segunda elección cuando los ISRS no han funcionado de forma óptima. Muy efectivos en depresiones resistentes. Ejemplos de IRSN:

  • Venlafaxina (Effexor XR), desvenlafaxina (Pristiq): La venlafaxina puede aumentar la presión arterial. Para conseguir efecto norepinefrinérgico con venlafaxina, la dosis debe ser a partir de 300 mg.

  • Duloxetina (Cymbalta): Es de las más nuevas y según nuestro criterio, una de las más efectivas. Tiene efecto colinérgico por lo que puede dar sudores y calores.

Antidepresivos atípicos

Se llaman “atípicos” porque no encajan dentro de otras categorías. En general, los antidepresivos atípicos producen menos efectos secundarios sexuales que otros antidepresivos. Ejemplos:


Helena Romeu Llabrés

Psicóloga clínica