Dr.Romeu y Asociadas · Blog · Psicología : Síndrome de Peter Pan
Síndrome de Peter Pan

En psicología o psiquiatría no se considera el Síndrome de Peter Pan como una enfermedad y no se encuentra en el Manual diagnóstico y estadístico de los trastornes mentales. Más bien se determina como un término de la psicología popular caracterizado por la inmadurez de la persona en determinados aspectos psicológicos y sociales.

El Síndrome de Peter Pan

¿Cómo son?

Hablamos de personas con rasgos de irresponsabilidad, dependencia, rebeldía y narcisismo, con una atención muy baja o nula a las normas sociales establecidas. En el fondo, este tipo de sujetos son muy inseguros y temen no ser queridos o aceptados, por lo que desarrollan una coraza defensiva de arrogancia y pretendida seguridad.

En consulta, he tenido casos de este tipo y normalmente se trata de individuos solitarios con poca capacidad para empatizar con los demás. Emocionalmente inmaduros, se rigen por sus deseos y normas propias, aunque para ello se aprovechen de los derechos de aquellos que les rodean. Acostumbran a comportarse de forma egoísta y autónoma, velando por sus propios intereses y sin sacrificarse por las personas cercanas y que les aman.

Tienden a rechazar el compromiso, las responsabilidades u obligaciones y normalmente llevan vidas erráticas sin planes a largo plazo. Normalmente son adictos a los cambios y a la novedad, con tendencia a aborrecer aquello que les es conocido y familiar. En muchas ocasiones idealizan la juventud al mismo tiempo que niegan la madurez; en el fondo son muy inseguros y con baja autoestima; son egocéntricos, sintiéndose con el derecho de pedir y recibir de los otros sin tener que dar nada a cambio; Irresponsables y deseosos de una libertad infinita, mantienen una baja tolerancia a la frustración, por lo que constantemente se sienten insatisfechos; prefieren tomar el camino fácil sin esforzarse ni tomar iniciativas; con conductas evitativas, prefieren no afrontar los problemas.

¿Existe cura?

En relación al tratamiento, no existen fármacos capaces de apaciguar este tipo de síndrome, pues los aspectos implicados hacen referencia a los rasgos de personalidad del sujeto. Este tipo de pacientes acostumbran a rehuir la psicoterapia, pues se sienten aparentemente seguros en este infantilismo conocido para ellos y no desean modificar su estilo de vida. Prefieren vivir en un mundo sin normas que ingresar en la esfera adulta de los límites y el esfuerzo personal.

La primera fase de la terapia consiste en que el sujeto reconozca su coraza y en ofrecerle posibilidades de cambio que les puedan parecer apetecibles. A partir de aquí, el trabajo se basa en aprender a valorar aquellos aspectos relacionados con la madurez y sus beneficios.

Parecen felices, ¿Lo son?

De todas formas, para quien padece el Síndrome de Peter Pan, no todo es facilidad y diversión. Es frecuente que estos sujetos padezcan ansiedad o trastornos del estado del ánimo (depresión) asociados, pues, aunque se han construido una gruesa coraza protectora, en ocasiones ésta desaparece o flaquea simplemente y es cuando el paciente se topa con una vida vacía y sin sentido de realización. En la mayoría de los casos, no tienen parejas estables y, si las tienen, son inadecuadas.

Helena Romeu Llabrés
Psicóloga Clínica
Nº de colegiada 19543