Dr.Romeu y Asociadas · Blog · Ansiedad : Trastorno de ansiedad por separación en niños

“Pues verá Doctor, mi hijo de 7 años tiene un problema y es que no quiere de ninguna manera ir de colonias con el colegio. Y yo no sé qué hacer porque cuando le digo que lo apunto se pone a llorar muy desconsolado y me dice que no piensa ir. Pero es que se pone a chillar, incluso me agarra fuerte del brazo y me aprieta tanto que me hace daño. Yo veo que no se trata de una rabieta o un capricho, sino que tiene verdadero pánico a dormir fuera de casa. De hecho, nunca ha ido a dormir a casa de ningún amigo, dice que quiere estar conmigo, que no tiene problemas en que ellos vengan a dormir a casa pero que él no quiere ir a la suya. También hemos notado desde siempre que está más conmigo que con su padre, todo lo quiere hacer con la “mama” y yo la verdad, estoy agotada Doctor, porque tengo otro hijo más pequeño de 3 años y también mi trabajo y la casa… De verdad, no sé qué hacer y me da tanta pena porque yo veo que él lo pasa muy mal, incluso cuando tiene que ir al colegio cada mañana y es una odisea conseguir que se vista y lo pueda llevar. Además, me cuenta que tiene pesadillas horribles en las que sueña que me voy de casa y no vuelvo. Muchas noches se despierta y viene a dormir a la cama con nosotros todo angustiado y lloriqueando. ¿Qué le pasa a mi hijo Doctor, es normal?”.

¿Qué es la ansiedad por separación?

El trastorno de ansiedad por separación es un tipo de patología que presenta ansiedad excesiva en los sujetos que lo padecen ante el alejamiento del hogar o de las personas a quién más apego tienen.

En niños, este tipo de trastorno se caracteriza por la aparición de miedo o ansiedad desproporcionados e inapropiados para su nivel de desarrollo, normalmente por la separación de los padres. Los progenitores observan un malestar excesivo y recurrente en su hijo cuando éste prevé o se vive una separación del hogar o de sus padres. Estos niños se preocupan en exceso por la posible pérdida de alguno de sus padres, como algún daño, enfermedad o muerte. Normalmente se resisten mucho a salir de casa, irse lejos, a la escuela o cualquier otro lugar de la misma manera que lo hagan sus padres. No quieren estar solos en ningún momento, sino que desesperadamente quieren estar con sus progenitores, sin ni tan solo querer ir a dormir a fuera de casa. Muchas veces, padecen pesadillas repetidas sobre el tema de la separación y manifiestan quejas continuadas de síntomas físicos como dolores de barriga, dolor de cabeza, etc.

Para su correcto diagnóstico, el miedo, la ansiedad o la evitación debe ser persistente, al menos cuatro semanas en niños. Al mismo tiempo, se debe observar malestar significativo que cause deterioro en lo social, lo académico u otras áreas vitales de su funcionamiento. Finalmente, la alteración no se puede explicar por otras enfermedades o trastornos.

¿Y por qué ansiedad por separación?

  • Factores ambientales: Este tipo de trastorno puede desarrollarse después de un estrés vital, sobretodo una pérdida. Por ejemplo, la muerte de la mascota de la familia, la enfermedad o muerte de algún familiar, un cambio de colegio o casa, un divorcio parental, una catástrofe que suponga períodos de separación de las figuras de apego, etc.
  • Genéticos y fisiológicos: Puede ser un trastorno hereditario, con un 73% de prevalencia en estudios con gemelos de 6 años de edad, con cifras más altas en las niñas.
  • Aspectos culturales: El nivel en que es deseable tolerar la separación varía de unas culturas a otras, dependiendo del grado de independencia entre familiares. Por lo tanto, es un factor a tener en cuenta.
  • Aspectos relacionados con el género: Las niñas manifiestan más resistencia a asistir a la escuela que los niños. Los varones tienden a manifestar los síntomas de forma más indirecta, sin especificar claramente lo que les sucede.
  • En niños, es muy típico que este trastorno se manifieste juntamente con otras enfermedades como la ansiedad generalizada y fobias específicas.

¿Cómo se trata?

Dependiendo del caso se necesitará afrontar el problema con medicación y/o terapia psicológica.

A nivel psiquiátrico, si es necesario, se trata con antidepresivos, como la ansiedad generalizada y otros muchos trastornos de ansiedad.

A nivel psicológico, se evaluará cada caso y se tratará en consecuencia.  Dependiendo de la edad del menor, adecuamos la terapia, actuando de forma más simbólica (con juegos, cuentos, etc.) en niños pequeños, o más directa (hablando, escribiendo, etc.) en adolescentes.

Como hablamos de problemas específicos en niños, gran parte del trabajo terapéutico se realizará con los padres. En cualquier caso, enseñar a los progenitores a tener una buena comunicación y vínculo con sus hijos, siempre mejora y facilita las cosas. Es muy importante enseñar a los padres a demostrar correctamente su amor incondicional y a trabajar con sistemas de refuerzo positivo, entre otros.

Por ejemplo, si observamos que el trastorno de ansiedad por separación se ha desarrollado después del fallecimiento de la mascota familiar, trabajaremos el duelo con el niño, para que pueda gestionar correctamente sus emociones.

El problema puede venir derivado de dificultades en el sistema familiar, por ejemplo, recayendo todo el peso de la crianza en la madre porque el padre dedica demasiado tiempo a su trabajo. Puede ser que la madre intente adoptar ambos roles para compensar la falta de atención del padre. Aun así, el niño detecta el malestar o frustración de la madre y la ausencia del padre. Aquí deberíamos realizar terapia familiar modificando lo necesario para recuperar un sistema funcional.

Un último ejemplo, podría ser el caso de una madre muy sobreprotectora y sufridora que transmite sus miedos e inseguridades al pequeño. En este caso, vendría muy bien trabajar directamente con la madre para que aprendiera a gestionar sus fobias y baja autoestima y adecuar el estilo educativo con el niño.

* Este artículo, ha extraído parte de su información del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales DSM-5, de la American Psychiatric Association.


Helena Romeu Llabrés

Psicóloga clínica