Las relaciones tóxicas y la dependencia emocional

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La dependencia emocional es un sistema de ideas o creencias que nos hace pensar que nosotros sólo tenemos valor en el caso de que otra persona nos lo dé. Existe tal dependencia de esa persona que no piensas que seas un ser completo a menos que esa persona no te haga caso, esté pendiente de lo que te sucede, se preocupe por tus problemas, te apoya en todo, etc.

Esa relación de dependencia también provoca que en caso de perder a esa persona o no te entiendes si lo necesitas, pues surgen problemas como el estrés, la confusión o la depresión. Lógicamente, esto sucede en parejas tanto en hombres como en mujeres pero también puede suceder con familiares, como tus padres o tus hermanos; o gente de fuera como pueden ser amigos o compañeros de trabajo.

Pero también se puede experimentar una dependencia de objetos, de la profesión, de la ropa, de los coches, etc. Está claro que existe un grado de dependencia que es normal y asumible, ya que todos queremos tener un cierto estatus social o sentirnos bien valorados por las personas que nos rodean. El problema llega cuando esto se convierte en un inconveniente y nos afecta de manera psicológica y desemboca en enfermedades o trastornos.

Disfrutar de los demás, no necesitarlos

Debemos tratar de estar a gusto en el grupo ya que somos animales sociales y a fin de cuentas esa opinión de los demás siempre va a tener un valor en nuestra felicidad. Los celos también forman parte de las relaciones, aunque ellos no tienen por qué ser un indicativo de que se trata de una relación tóxica.

Los celos tienen lugar cuando una persona se siente insegura, ya sea consigo misma o con el futuro de la relación, y sólo se convertirán en un problema cuando sean realmente obsesivos y dificulten el desarrollo correcto de la relación.

Una relación se denomina tóxica en el caso de que los celos hagan creer a la persona que tiene un poder de posesión sobre su pareja. Hay miedo a que sea atractiva para otras personas y finalice la relación, aunque no haya habido indicios de ello. A fin de cuentas, esa toxicidad afecta a las dos partes, a quien la ejerce, porque se siente verdaderamente mal; y a quien la sufre, porque vive con un control y una presión a la que no debería verse sometido.

La dependencia emocional puede llegar a ser un problema cuando no puedes estar a gusto sin el beneplácito de las otras personas que tienes a tu alrededor o los objetos que te proporcionan la seguridad en ti mismo. Los problemas de autoestima o habilidades sociales están directamente relacionados con el afecto y la aprobación del resto de personas.

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Consejos para trabajar con niños la independencia

A los bebés y niños pequeños se les debe satisfacer las necesidades primarias mientras no sean capaces de cubrirlas por sí mismo. Sin embargo, también se debe trabajar en el vínculo afectivo para que esté contento cuando está a tu lado, pero también que pueda pasar un tiempo sin problemas con otras personas diferentes a ti, como pueden ser otros niños, los abuelos, la canguro, etc.

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Sin duda, cómo transmitir a los niños tanto el afecto como los castigos puede tener consecuencias directas a la hora de establecer relaciones de dependencia con los padres. Evidentemente, las madres deben transmitir un afecto pero sin caer en el exceso, ya que se puede llegar a sobreproteger y restar seguridad en sus actos a los más pequeños de la casa.

Necesitar la aprobación por cada acto es algo contraproducente para los niños, así que en ocasiones es más recomendable dejar que se equivoquen o se caigan y aprendan por ellos mismos, siempre con la capacidad de echarles una mano o ayudarles sido necesario, porque de esa manera desarrollarán las herramientas para valerse por sí mismo y en el futuro no tener ese grado de dependencia de otras personas u objetos.

Cómo identificar una relación de dependencia

La gran mayoría de personas no consideran que tengan una relación de dependencia. En cambio, si uno se para a pensar todo lo que tiene su vida, despojarse de muchas cosas o personas podría desembocar en una profunda tristeza. Hay que asumir que vivimos en una sociedad materialista y ese gusto por la posesión a veces se traslada también a las personas de nuestro entorno.

“Sin ti no soy nada” es una frase que se dice mucho de forma romántica y como si fuera algo tremendamente positivo, pero en realidad puede llegar a causar cierto malestar a la otra persona porque se siente obligada a mantener unos estándares de comportamiento por el mero hecho de hacer feliz a la otra persona.

Tratamiento para las relaciones tóxicas

En caso de que no se pueda evolucionar de forma aislada respecto a esas personas o cosas, es necesario ponerse en manos de un profesional. La terapia psicológica puede ayudar a encauzar esa serie de pensamientos y sentimientos de dependencia que provocan un malestar que no siempre es evidente pero que queda latente y afecta a numerosos ámbitos de la vida cotidiana.

Una vez identificado este conflicto personal, existen una serie de mecanismos para tratar de atajar el problema. Los profesionales de la psicología animamos al paciente a funcionar en una serie de entornos en los que disponen de autonomía y en los que pueden ser felices sin necesidad de estar al lado de sus seres queridos y así reducir la dependencia.

¿Cómo podemos identificar una relación tóxica? ¿En qué momento una relación aparentemente normal y sana se convierte en una relación de carácter dependiente? El programa “Para todos” de La 2 invitó a la psicóloga Patricia Ramírez para hablar sobre ello y de cómo podemos identificar este tipo de relaciones para poner soluciones y no dejar que nos influya.

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