En la mayoría de los casos, siempre asociamos a los niños con felicidad, pero hay que tener presente que son seres vulnerables y susceptibles ante las situaciones que les rodean. El entorno escolar, familiar, social e interpersonal repercuten en su día a día, en su desarrollo y en su evolución, así que tenemos que velar por la mejor de las repercusiones en ellos.

Muchas veces, el adulto deposita un sentido a los acontecimientos que le suceden a los niños: “cosas de niño”, “eso no es nada”, “ya se le pasará”…y, en muchas ocasiones, no se ajustan a la realidad.

La visión del adulto no siempre corresponde a la visión del niño, así que, es importante tener en cuenta como esto puede llegar a repercutir en ellos.

Estas situaciones pueden provocar repercusiones en su evolución, desarrollo y bienestar, siendo manifestadas a través de tristeza, ira, desgana, bajada en el rendimiento escolar, dificultad en las relaciones, etc. Por ello y, cuando observemos algún cambio significativo en nuestros hijos, es importante que contemos con el apoyo profesional de un psicólogo infantil para iniciar un tratamiento temprano y reparador que ayude a reconducir aquellas situaciones que generan malestar en el pequeño.

Además, la psicología infantil trata trastornos de inicio en la infancia, niñez y adolescencia:

  • Retraso mental
  • Trastorno del aprendizaje
  • Trastorno de las habilidades motrices
  • Trastorno de comunicación
  • Trastorno generalizado del desarrollo
  • Trastorno por déficit de atención y comportamiento perturbador
  • Trastorno de la ingesta y de la conducta alimentaria
  • Trastorno de tics
  • Trastorno de eliminación
  • Otros trastornos de la infancia, niñez y adolescencia

Es importante también no perder de vista que el tratamiento del niño está totalmente vinculado con los padres. En este caso, la familia necesita recibir información de lo que está sucediendo y cómo pueden ayudar a su hijo.

Así que los padres, además del acompañamiento a su hijo, tienen que realizar un tratamiento paralelo que proporcionará una mayor consolidación en los resultados. Por ello, se proporciona asesoramiento, pautas y guías para establecer en el día a día, información sobre lo que le sucede a su hijo y como consolidar un cambio que favorezca el bienestar familiar.


Verónica Vega. Psicóloga infanto-juvenil