Dr.Romeu y Asociadas · Blog · Psicología : Hábitos: ¡Esta vez sí!

¿Cuántas veces en tu vida te has planteado dejar de hacer algo que sabes que no te conviene? ¿Cuántas introducir un nuevo hábito que te ayudaría  a mejorar tu calidad de vida? ¿Estás satisfecho con los resultados?

En la época post vacacional, igual que sucede con los propósitos de año nuevo, es una fecha en la que solemos hacer una revisión de hábitos y nos hacemos planteamientos del tipo: “definitivamente empezaré dieta”, “organizaré mejor mi tiempo”,  “este año sí que me apunto a inglés”, etc.

En general, las personas somos animales de costumbres y nos encantan las rutinas, por lo que introducir un nuevo hábito o modificar aquel que desde hace tiempo intentamos cambiar es realmente un desafío que  muchas veces se nos resiste

Un hábito no es más que una acción repetida muchas veces. Sin embargo, cambiar  algo de nuestro comportamiento de manera lo suficientemente consistente para alcanzar la condición de hábito, no es sencillo.  En muchas ocasiones  los hábitos que acumulamos con el paso del tiempo acaban resultando un freno que nos dificulta alcanzar nuestros propósitos tanto personales como profesionales.

La buena noticia es que no tiene por qué ser así. Todos tenemos la capacidad de renovarlos, enterrando aquellos que nos perjudican y  escogiendo incorporar  aquellos otros que sabemos nos serán beneficiosos útiles y repercutirán en nuestro bienestar.

Algunas recomendaciones a tener en cuenta:

Menos es más: No siempre para obtener grandes resultados hay que dar grandes pasos. Es mucho mejor empezar poco a poco hasta que el tren  vaya cogiendo velocidad. Aquí tenemos el ejemplo clásico de las dietas milagrosas, donde el efecto rebote suele ser peor, con las consiguientes emociones de desánimo y  frustración que conlleva.

Descanso y alimentación adecuados: Si realmente queremos efectuar  un cambio  con éxito, mejor disponer de toda la energíaa posible, un sueño adecuado y reparador así como una correcta alimentación, nos ayudará  a poner la situación a nuestro favor.

Vigila tu dialogo interno: Si has tomado una decisión firme de incorporar o modificar un hábito, háblate a tu mismo con mensajes de ánimo que te empoderen, no con pensamientos del tipo “no creo que lo consiga” o “es muy duro” que lo único que provocarán es desánimo y minar tu autoestima.  También puedes utilizar apoyos positivos, mensajes o símbolos que te alienten y estimulen para lograrlo.

Hazlo público: lo cual significa verbalizar un compromiso, especialmente con las personas de tu entorno más intimo. Esto suele ayudar a mantener la motivación alta y fomentar una especie de competitividad sana contigo mismo que te animará a seguir en ello.

No existe un momento ideal: No hace falta esperar al inicio de año ni a la vuelta de vacaciones. Simplemente se trata de fijar un día para emprender el viaje del cambio.

Sé flexible y reajusta si es necesario: Si bien el cambio se empieza por algo pequeño, conforme avanza el proceso lo más habitual es que se vaya  produciendo un incremento en la duración o en la intensidad. Quizás llegue un momento en que mantener ese habito te cueste, no sea tan agradable o no le encuentres tantas ventajas. En tal caso conviene valorar que está sucediendo y si es necesario reajustar.

Lo que quieres convertir en un hábito, debe conectarte con algo que realmente te motive: Si el hábito está ligado a un valor importante para ti lo integraras con mucha más facilidad. No se trata de preguntarte ¿Por qué lo haces? sino ¿para qué lo haces? No servirá de nada si quieres empezar a hacer deporte  porque te lo ha dicho el médico si eso no está conectado con algo importante para ti.

Dos ingredientes fundamentales que no pueden faltar: Disciplina y compromiso,  los cuales te serán más fáciles de mantener si has tenido en cuenta todos los puntos anteriores.

¿En qué te puede ayudar un proceso de coaching?

Si  has tomado la decisión de eliminar de tu vida un hábito que te incomoda   o de incorporar uno nuevo,  un proceso de Coaching  puede ayudarte a encontrar la motivación necesaria o las causas por las que no lo has conseguido hasta ahora, acompañándote durante el proceso, retándote para que intentes nueves soluciones y encuentres el camino que te conduzca a allí donde quieres llegar.

Frases:

“Somos lo que hacemos repetidamente, la excelencia entonces no es un acto sino un hábito.” Aristóteles.

“Primero formamos los hábitos y luego ellos nos forman. Conquista tus malos hábitos o ellos te  conquistarán a ti.” Rob Gilbert


Carme Pujol, Coaching